LO QUE NECESITAS SABER
BILLONES DE NOSOTROS CONTRA MONSANTO
DIEZ (10) motivos para
rechazar el proyecto de ley que pretende privatizar las semillas en la Argentina
GRAIN, el Movimiento
Nacional Campesino Indígena, CLOC (Vía Campesina Argentina), Amigos de la Tierra y Acción por la Biodiversidad
presentan un detallado informe sobre el impacto y propósito de la Nueva Ley de Semillas
que Monsanto trata de imponer en Sudamérica y principalmente en Argentina con
respaldo del grupo Clarín, La
Nación , Perfil, la presidente Cristina Fernández de Kirchner
y todos los medios oficiales, incluyendo además a sectores presuntamente
"opositores" al gobierno pero que omiten informar y no opinan al
respecto.
A continuación
transcribimos el documento redactado por las entidades mencionadas al
principio, denunciando el atropello brutal de Monsanto contra los Derechos
Humanos, la Democracia ,
la Soberanía ,
la Salud , la Ecología , el Crecimiento
Económico, y las Libertades Individuales que, además de violar flagrantemente la Constitución Nacional
Argentina, atenta contra la vida en todas sus formas.
EL DOCUMENTO
Sectores del
Agronegocio, de las transnacionales, así como el Ministro de agricultura y
otros funcionarios, vienen trabajando sobre un nuevo proyecto de Ley de
semillas. Según los borradores que se conocen y por las declaraciones publicas,
el mismo busca subordinar la política nacional de semillas a las exigencias de la UPOV y las transnacionales.
Las consecuencias las sufrirán los campesinos y agricultores familiares, pero
también el pueblo argentino, ya que golpeará sobre el mercado interno de
alimentos.
PODEMOS AFIRMAR QUE:
1 - La ley propuesta no protege los
conocimientos ni la biodiversidad; sólo fomenta la privatización y protege la
propiedad sobre lo que es un patrimonio colectivo de los pueblos, especialmente
de las comunidades campesinas y los pueblos indígenas. De esta forma expande un
principio inaceptable, el de que es posible y aceptable privatizar los
conocimientos y diversas formas de vida La ley es parte de un conjunto de
normas e iniciativas políticas que fomentan la privatización de los
conocimientos y de las formas de vida, como las leyes de patentes, la
privatización de los sistema de investigación, la privatización de la
educación, etc. Este tipo de normas concentra un poder creciente en manos de
unas pocas empresas transnacionales, expropia y privatiza el patrimonio
biológico nacional, arruina los sistemas nacionales de investigación, dificulta
el intercambio de información -fundamento del avance científico-, agrede e
impide el normal desarrollo de las formas campesinas e indígenas de
relacionarse y hacer agricultura, y violenta principios éticos fundamentales,
como es el libre acceso al conocimiento. Al permitir la privatización de las
semillas, esta ley y su antecesora además ponen el lucro por sobre el derecho
fundamental a la alimentación.
2 - Abre las puertas para que se profundice la
expropiación y privatización de la biodiversidad agrícola y silvestre de
Argentina. El proyecto de ley hace posible la mayor privatización de los
recursos genéticos y de la biodiversidad nativa de Argentina al expandir los
llamados derechos de obtentor sobre las especies vegetales. Al aplicarse la ley
a todas las especies vegetales, el proyecto permite que toda especie nativa
pueda transformarse en propiedad de empresas nacionales o extranjeras. Lo único
que se requerirá es hacer un trabajo simple de selección para lograr una
población o grupo de plantas relativamente homogéneas. Adicionalmente, el
proyecto de ley facilita que cualquier empresa se apropie de las variedades
campesinas e indígenas, al considerar como “nuevo” cualquier variedad que no
haya sido comercializada ampliamente o inscrita en registros de propiedad
intelectual.
3 - Ilegaliza o restringe gravemente prácticas
que han estado en vigencia desde los inicios de la agricultura, como es el
seleccionar, mejorar, obtener, guardar, multiplicar e intercambiar semilla
libremente a partir de la cosecha anterior. Esta práctica es un derecho
fundamental de los agricultores y agricultoras del mundo -incluso reconocida
por el Tratado de Recursos Fitogenéticos de la FAO- que además fue central en crear la
diversidad y riqueza genética utilizadas por las mismas empresas semilleras que
buscan hoy prohibir aquella práctica. El proyecto de ley impedirá que las
comunidades campesinas e indígenas experimenten, mejoren e intercambien
libremente las semillas, proceso a través del cual generaron toda la diversidad
que hoy sustenta a la agricultura. Peor aún, la combinación de esta ley con la
ley de patentes hará posible que los agricultores cuyas variedades hayan sido
contaminadas por cultivos transgénicos sean penalizados y sus variedades sean
confiscadas. Se crea así una clásica situación del ladrón detrás del juez.
De esta manera,
el proyecto de ley entra en conflicto con el Tratado de Recursos Genéticos de la FAO , del que Argentina es
signatario.
4 - Fortalece las condiciones para que se
profundice la introducción de nuevos cultivos transgénicos y su expansión, al
otorgar propiedad sobre variedades sin exigir prueba efectiva de mejoramiento y
en base a la simple expresión de un carácter. La definición de los requisitos
para otorgar propiedad no exige que una variedad sea efectivamente mejor que
las ya existentes, ni siquiera exige que sea útil o inocua. Al definir que
basta la diferenciación de un carácter, facilita significativamente la práctica
común de las empresas biotecnológicas de utilizar variedades antiguas para
adicionar transgenes o genes cosméticos (sin valor productivo, pero capaces de
provocar una diferencia visible) y luego registrarlas como “nuevas”. La no
exigencia de mejorías comprobables o de inocuidad facilita además la introducción
de cultivos tóxicos.
5 - Crea condiciones para expandir la
presencia de empresas semilleras transnacionales en el país, en desmedro del
desarrollo nacional de variedades vegetales. La experiencia mundial ha
demostrado que las leyes de propiedad industrial sobre las plantas han
provocado un proceso de concentración extrema de la producción de semillas a
nivel mundial, restringiendo así el acceso a nuevas variedades. Al no permitir
el libre uso de las variedades existentes para crear nuevas variedades -base de
los grandes avances en mejoramiento genético- la nueva ley hace muy difícil el
ingreso de nuevos actores a los procesos de mejoramiento genético, reduciendo
así la oferta tecnológica.
6 - Al otorgar poderes monopólicos sobre las
semillas, dificultar los procesos de mejoramiento genético independiente,
impedir que los agricultores produzcan sus propias semillas y facilitar los
procesos de concentración de las empresas semilleras, provocará inevitablemente
el alza de los precios de las semillas, encareciendo la producción agrícola en
general y la de alimentos en particular. El proyecto de ley crea las
condiciones para un control monopólico del primer eslabón (las semillas) de la
cadena de producción de los alimentos, quedando gran parte de la población
expuesta a esta vulnerabilidad. Esta situación a la fecha no ha sido posible
debido a que la producción de semillas se encuentra en manos de muchos y muchas
agricultoras.
7 - Otorga a las empresas semilleras el “poder
de policía”, ya que deja en sus manos el asegurar que las disposiciones de la
ley se observen adecuadamente. Es conocido que empresas como Monsanto y
Syngenta han creado verdaderos cuerpos policiales para controlar que los
agricultores y campesinos no utilicen lo que ellos consideran su propiedad. Se
violan así incluso normas fundamentales del país, como el que los cuerpos
policiales están bajo el control y mando del Estado y los poderes
fiscalizadores dependen o son supervisados por éste. Es inadmisible la
privatización del poder de policía.
8 - Permite el decomiso y embargo de los
cultivos y cosechas de quienes sean acusados de no cumplir con la ley. Esto se
puede traducir en la destrucción de cultivos y plantaciones frutales, en el
decomiso de productos ya a la venta, e incluso en el embargo de exportaciones
argentinas. La ley facilita demandas sin fundamento y limita el derecho a
defensa de los demandados.
9 - El proceso de negociación de la ley está
viciado de secretismo y sectarismo al ser llevado adelante a puertas cerradas y
únicamente con la participación de sectores corporativos, sin darse a conocer
al público el borrador que se está discutiendo ni posibilitar la participación
de toda la sociedad en el debate. Una nueva Ley de Semillas de estas
características afectará al conjunto de la sociedad. Impedir su debate público
es un atentado a los derechos humanos de todo el pueblo argentino. Negar la
información sobre el Proyecto, como ha hecho el CONASE a las organizaciones que
lo han solicitado (no respondiendo el pedido) demuestra que no existe intención
alguna de abrir las puertas al debate.
10 - El anuncio de la modificación de la Ley hecho simultáneamente con
la aprobación de la soja rr2 de Monsanto confirma quien es el principal
beneficiario de este Proyecto. La anunciada “Alianza Estratégica” con Monsanto
tiene a la modificación de la Ley
de Semillas como uno de sus pilares. De hecho, la mayor corporación
biotecnológica del mundo ha expresado este reclamo desde comienzos del Siglo 20
exigiendo que Argentina le garantice la “seguridad jurídica” para introducir
nuevos transgénicos.
Hacemos un
llamado a Rechazar un proyecto de ley que atenta gravemente contra el conjunto
de los habitantes de nuestro país. La agricultura tiene un carácter
eminentemente social, puesto que tiene la función de sustentar y alimentar a
toda la población. Poner en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria de
Argentina a través de la concesión de nuevos privilegios para las empresas
transnacionales que están en el negocio agrícola es avanzar por el camino de la
pérdida de soberanía para nuestro pueblo.
¡AYÚDANOS A ENVIAR EL MENSAJE! UNITE@BWNARGENTINA.COM
* NO A LA PRIVATIZACIÓN DE
LAS SEMILLAS Y LA VIDA
* FUERA MONSANTO Y LAS CORPORACIONES DEL
AGRONEGOCIO DE AMÉRICA LATINA
* POR UNA AGRICULTURA PARA ALIMENTAR Y EN
MANOS DE LOS PUEBLOS
